martes 17 de noviembre de 2009

Un fin de semana en Little Britain

Este fin de semana ha tocado hacer algo diferente y además fuera de Utrecht y de Holanda en sí. Efectivamente, ha tocado tomar un vuelo rumbo a Inglaterra y visitar a viejas amigas que están de Erasmus allí y de paso cambiar de aires y hacer un poco de turismo. A eso de las 6.00 am del viernes monté en el tranvía a la Estación Central de Utrecht y de allí en tren hasta Schipol, donde me esperaba mi vuelo a Liverpool.
El tiempo de aeropuerto fue ameno, se me hizo bastante corto porque tuve que recorrer grandes distancias, es lo que tienen los aeropuertos de esas dimensiones. Una vez en el avión lo que hice fue dormir, de principio a fin del viaje. Y como cada vez que se viaja a Inglaterra, se viaja en el tiempo también, pues en cosa de 30 minutos estaba allí (el trayecto es 1.30h, pero con la franja horaria sólo 30 minutos, por si las moscas) y bueno, no había caído en la cuenta hasta llegar a Liverpool y verlo con mis propios ojos que el aeropuerto es "Liverpool John Lennon International Airport", así que podéis imaginar mi primera impresión del viaje, de maravillosa no baja.
Del aeropuerto tuve que buscar el autobús 500 y me monté tan campante sin tener en cuenta que en Inglaterra se usan Libras y claro porque el conductor era majo y aceptó mi pago en Euros, para que luego digan de los ingleses. Me bajé en Lime Street Station para tomar el tren a Leeds, que tardó otra hora y media. Así que entre una cosa y otra no llegué a Leeds hasta las 2.00pm.
Allí estaba Itxas esperándome en la estación, comimos allí mismo un bocadillo y fuimos a dejar mis cosas en su residencia de Bodinton Hall.

A las 5.00pm habíamos quedado en encontrarnos con Begoña Altuna y Judit en frente del Parkinson Building de la Universidad de Leeds. Y allí estaban cuando llegamos, así que dimos una vuelta por el German Market que había montado en una plaza, vimos unas calles con sus adornos de Navidad ya, porque parece que la estúpida costumbre de alargar las Navidades no es sólo cosa de España.
La primera impresión que tuve de Leeds es que era una ciudad muy bonita y con cierta animación, aunque como veis a las 6.00pm no queda ni un alma en la calle, cosas de los Europeos, que se retiran pronto a hacer vida familiar a sus casas.

Las chicas de Leeds llamaron por teléfono a dos amigos suyos y nos fuimos a tomar algo al Pret a Manger, que estaban allí con su café, eran Raúl y Alba, me cayeron genial ambos. Y tras la tertulia fuimos a cenar a Nando's, una cadena centrada en cocinar pollo, y la verdad es que estaba muy rico lo que pedí. Y de la cena a la cama, que era más que necesario descansar un poco porque al día siguiente nos esperaba una excursión a York.

Por la mañana temprano pero sin pasarse nos fuimos de nuevo al Parkinson Building donde nos esperaba Begoña Altuna, Judit tenía que quedarse en casa porque tenía cosas que hacer y no pudo acompañarnos. De allí nos fuimos andando a la estación de autobuses y tomamos el primer bus destino York. El trayecto duraba una hora y yo, por supuesto me quedé dormida, con esto del Erasmus estoy aprendiendo a dormir en cualquier parte.


Una vez en York, lo primero que hicimos dado que el autobús nos dejó justo en frente de la estación central, fue buscar la oficina de turismo y pedir un mapa de la ciudad que por supuesto, no usamos apenas.
Así que tras la visita de rigor a la oficina de turismo nos dirigimos al centro histórico de la ciudad, así que lo primero que vimos fue la muralla por fuera, que oye, no estaba mal. Bueno, yo mucho no lo disfruté porque estaba concentrada en mi ataque de hipo mortal, por suerte Begoña llevaba una botella de agua y pude poner en práctica el que posiblemente es el único truco anti-hipo que funciona y que me enseñó mi compañera de piso.

Cuando inmediatamente se me pasó el hipo comenzó el verdadero paseo por la ciudad, porque no es que sea una ciudad de tener que ver ciertos sitios, si no que es un lugar para disfrutar tranquilamente porque tiene casitas preciosas y tiendas puestas con muy buen gusto.

Y si, tengo fijación por estos indicadores, quedan de cine y son fotogénicos y todo.

Little shambles fue quizás lo que más me gustó de todo, además todo con las decoraciones de Navidad, aunque me repatee que esté puesto todo en esta fecha ya, le dan más ambiente aún. Como apuntaba Itxas, parece que estás paseando por las tiendas de magia de Harry Potter.

Y la catedral de York es enorme, pero no sé, he visto catedrales de estilo gótico más bonitas, quizás es que prefiero cosas menos ostentosas y más cuidadas, o que no era el clima ideal para verla, quién sabe, aunque no sé, me decanto por que es enorme pero muy típica, después de la cantidad de iglesias, catedrales y demás que he visto yo ya en cada viaje.

Esta foto me gusta especialmente porque es un rincón muy bonito y además la señora vestida de negro a juego de la forja de la tienda y que además iba elegante y sencilla, no sé, es una de mis fotos preferidas del viaje.

Por supuesto también hay zona de compras, cosa que me pierde, y les hice entrar en Top Shop a mirar trapitos, pero evidentemente no compré nada que no está el horno para bollos y Top Shop sin rebajas es normal tirando a caro. Pero tienen cosas que me gustan mucho aunque no eran del gusto de mis compañeras de excursión.
Y si, el hombre de la foto es de carne y hueso, yo no me di cuenta hasta que oí risas de mis amigas, pobre hombre, con esa pinta y esa pose horas... ¿ Cuánto le habrán pagado por eso?
A eso de las 4.00pm estábamos pensando en volver porque claro, iba anocheciendo y ver la ciudad sin luz mucho sentido no tiene, así que por casualidad pasó el bus al instante y nos montamos para volver a Leeds.
por la noche teníamos pensado salir de fiesta un rato, pero al parecer los bocadillos de albóndigas del Subway a pesar de que están muy buenos, hicieron estragos en Begoña e Itxaso. Además yo me fui a Leeds con un trancazo épico y no estaba para muchos trotes, así que nos fuimos a la residencia de Itxas y sus compañeras iban a ver una peli, la cosa estaba entre "The Full Monty" y "Dos rubias de pelo en pecho". Personalmente prefería "The Full Monty" pero al final tras una discusión entre dos de las compañeras de Itxas, fue algo así como:

-It's my DVD
-It's my room
-It's my laptop
-It's my bed and my desk!

Total, que la dueña de la habitación salió ganando y vimos en inglés americano "niggah" la segunda opción, que bueno, si, te ries, pero no es mi tipo de humor. Hay hasta momentos muy desagradables.
Tras la sesión de cine, nos fuimos a dormir hasta la mañana siguiente...

Que era el día de ver Leeds, que ya estaba bien. Lo primero que vimos fue unas galerías comerciales preciosas, las galerías Victoria. Yo me quería llevar un adorno del árbol gigantesco que tenían puesto, era como una bola de discoteca pero rosa, pero al final decidí que era muy poquito polite.

Como veis las galerías en sí eran preciosas...

Así como los escaparates. Sus precios también eran preciosos... tanto como un riñón.

El tiempo la verdad que para ser mediados de Noviembre y ser Inglaterra, se portó. Se notaba frío, pero al menos hubo solecito y cielos azules durante toda la mañana. Así que ideal para pasear entre tanto edificio precioso...



Y como en cada viaje con amigas... llega el momento de hacer el idiota con las cosas más inimaginables que se pueden encontrar... Un señor con una bola.

La bola en sí...

Dibujos de Beefeaters...

Cañones...

Bancos gigantes y cojines de propaganda...
Claro que también hice una pequeña incursión en el baratísimo Primark y nos fuimos a comer a un Italiano, que yo ya echaba de menos la pizza decente, es decir, con ingredientes en justa medida y que no picase. También volvimos a tomar un café al Pret a Manger, pero ese día nos tuvimos que retirar a las 6.00pm porque Itxas tenía que preparar una tortilla de patatas ya que había en su residencia una especie de cena de los del bloque de residencias y cada uno preparaba algo típico de su país. Hubo crêpes, tarta de queso, pasta, pollo rebozado en cornflakes (que estaba como muy rico), Arroz, Salchichas, etc...
Descubrí que los compañeros de Itxas están bastante tarados y me lo pasé muy bien, después de la cena lo que hicimos fue ir a ver una película, que esa noche tocó Chicago, ya que yo al día siguiente tenía que madrugar si quería pasar el día en Liverpool.


A la mañana siguiente me despedí de Itxas en la estación de autobús y tomé el primer tren destino Liverpool con mis maletas y todo. Quería verlo precisamente porque no podía irme de allí sin ver The Cavern, el bar de los Beatles y otras muchas bandas Británicas. Eso sobre todo, pero es que la ciudad también era bastante agradable y pude echarle un vistazo rápido...

La torre de la radio que estaba por la zona comercial, por la que tenía que pasar para ir a The Cavern me llamó la atención, quizás porque le da un toque curioso a la ciudad o porque en mi pueblo no hay una y en Utrecht lo que tenemos es el Dom.

Cuando llegué a The Cavern no me lo podía creer... mereció la pena matarme casi por las escaleras para verlo por dentro... todas las cosas que han pasado y pasarán en ese lugar... Ahí estaba ese pequeño gran escenario donde una vez tocaron los Beatles, Pete Townshend rompió por vez primera una guitarra, etc...

Al acabar mi visita a The Caver, volví a la estación para tomar el bus al aeropuerto que esta vez pagué con Libras y empezar mi vuelta a Holanda. Que fue casi con normalidad de no ser por el retraso que tuvo el vuelo, pero vamos, cosas que pasan en los aeropuertos.
Las impresiones que me llevé del viaje es que algunas cosas cambian, otras no, otras surgen y otras desaparecen. También me llamó la atención y es que mi capacidad para sorprenderme todavía a pesar de todo lo que viajo es lo hortera que es la gente allí. En españa estará lo del chadal con tacones, pero vamos que no está demasiado extendido, no es algo que se vea habitualmente por la calle, pero es que allí es lo más llevar un chandal con las botas UGG e incluso llevar un abrigo de vestir con el chandal... Curioso a más no poder, porque no es que me esté metiendo en tribus urbanas, no, es que con chicas que no podrías clasificar dentro de un grupo van así vestidas... un horror, vaya.
Pero en general me ha encantado este viaje, tenía ganas de ver a algunas de mis viejas amigas de clase y volver a la Gran Bretaña, así que... disfruté como una niña de esos lugares.
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jueves 12 de noviembre de 2009

Ruby Tuesday

Con estas caras comenzamos la fiesta el Martes. Como viene siendo ya habitual fuimos al Club Poema, al International Drinking. Esas caras vienen a cuento de que cuando las fiestas empiezan a las 11.00pm, llegas tú a las 12.30am y encima no hay ni cristo y los que hay no hacen nada mas que practicar la barra fija como si fueran setas en el campo. Será que soy más "mediterranea" de lo que pensaba en un principio, pero yo creo que es que la gente ya no sale a pasarlo bien independientemente de lo que pueda pasar, si no que van con objetivos claros, todos sabemos de qué hablo, no hace falta entrar en detalles sobre fauna nocturna.
Por suerte poco a poco iba viniendo gente, aunque no conocida, pero se iba animando el ambiente, supongo que también será proporcional a la ingesta de alcohol, claro, que eso tampoco es la brigada anti-vicio. De repente apareció alguien que si nos resultaba familiar...

Era Chris, uno de los Holandeses que conocimos la semana pasada. Que por supuesto nos saludó efusivamente y se quedó a hacernos compañía junto con sus amigos, entre los que por supuesto también se encontraba nuestro ya queridísimo Robber.

Bárbara y yo ya estábamos más tranquilas y pudimos empezar lo que de verdad iba a ser nuestra noche, a base de como veis agua y Coca-Cola. Bien es cierto que nos invitaron a una cerveza, que a mí no me gusta, pero tuve que ir bebiendo a sorbos poco a poco para que no se me subiera, que miedito me da y para no hacer el feo. Si, cuando se iba acabando la dejé en uno de los posavasos e hice como que ya la había bebido, yo no entiendo cómo puede gustar tanto, de verdad, es demasiado amargo para mi gusto.

Estuvimos bailando un montón como siempre, diciendo estupideces, saludando gente, que ya si que iba viniendo gente conocida, pero claro, nuestros Dutch son únicos así que nos pasamos la mayor parte con ellos.

Algún día escribiré algo sobre los chicos Dutch, que la verdad tiene tela, supongo que será en colaboración con mi compañera de piso, que es de la misma opinión que yo.

Por ahí también estuvieron muchos de Kanalstraat, como Ruben y Kike...

O Sergio y Fabian...

Pero es que estamos aquí para fusionarnos con el entorno, por supuesto así que a fomentar nuestra Dutchmanía. Como veis uno de los rasgos fundamentales de los Dutch es que están locos aunque por el día parezcan formales, aquí tenéis a uno de los compañeros de Robber y Chris, Don, que estudia medicina y es un chico serio, pero el lazo de mi cabeza le gustó demasiado como para contenerse. Causó furor a decir verdad.

Algo antes de la hora del cierre los muchachos nos propusieron algo, ir a su casa de Afterparty y tras sopesarlo reconozco que bien poco, decidimos ir, en principio nos íbamos a acercar en taxi, pero ellos se empeñaron en llevarnos en la parte de atrás de sus bicicletas y claro con tanto empeño al final nos vimos ahí subidas, Bárbara en la de Robber y yo en la de Chris. Reconozco que a pesar de ir algo asustada, lo pasé genial, sobretodo porque fuimos cantando a gritos por la calle Alabama Song, para mí fue uno de los mejores momentos de la noche.

Al llegar a su casa me di cuenta de que eso estaba cerquísima del hotel en el que me alojé la primera noche, ya es casualidad. Pero eso no era lo importante. La casa era preciosa por fuera y un tanto desastre por dentro y es que era un piso de 15 estudiantes y claro, cuantos más peor o mejor, según se mire. Y nada, estuvimos un rato hablando y yo saqué el tema de que echaba de menos la guitarra y Robber me sacó la suya. Fue una sorpresa, era lo último que me esperaba de esa noche. Así que pasó esto:


Ya veis lo bien que toca y lo graciosos que son, si es que les adoramos...

Si ya parecemos una pequeña gran familia feliz...

Otro momento delirante fue cuando Chris decidió ponerse un Fedora y unas Wayfarer al puro estilo Blues Brothers con su Armónica...




Pero ahí no acabó la cosa, y es que decidió ponerse unas gafas luminosas y un gorro de lana, no sabemos por qué, pero yo no podía parar de reírme.

La cosa cambió cuando decidió colocarme el modelito a mí, ridículo, ¿Verdad? Pero eso no fue lo peor...


Después de ese recital de cajón desastre, nos fuimos a dormir los cuatro a la habitación de Chris, nos subieron dos colchones que tenían de sobra y todos a dormir que al día siguiente había que hacer algo verdaderamente provechoso, vale, a lo mejor no tanto, pero había que rendir.
Una de las mejores noches desde que estoy aquí, esto mejora día a día, si es que yo me quiero quedar aquí por siempre, y quién sabe si lo haré, yo desde luego, así lo espero.
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domingo 8 de noviembre de 2009

Noche en los museos

Tal como prometí vuelvo de forma constante a la blogosfera. Como ya dije, ayer fue la noche de los museos (Museumnacht) en Amsterdam. El plan consistía en que comprando un bono por 17.50 € podías visitar 40 museos de la ciudad, transporte público gratis y además elegir otro día hasta final de año para ir a otro museo gratis. Por supuesto los museos permanecían abiertos de 07.00pm hasta las 02.00am, a mí cuando nos lo dijo la madre de Bárbara, me pareció un planazo, así que decidimos ir si o si.
Se lo contamos a más gente, pero bueno ya se sabe que cuando se proponen planes que tienen cierto tinte cultural y que sale de la típica fiesta Erasmus en algún piso o cosas así... se echan un poco atrás. Pero bueno, finalmente se lo contamos a Elier, un chico de Bilbao al que le pareció estupendamente el plan y se vino con nosotras a ver museos y a echarnos unas cuantas risas.

La foto de arriba es en el museo Van Gogh, el primero que vimos, es que Bárbara y yo teníamos muchas ganas. Van Gogh es uno de mis pintores favoritos, los impresionistas en general me apasionan, así que también fue mi visita preferida de la noche. Me encantó ir por fin y más esa noche tan especial, porque había música de un grupo de música alternativa, copas y unas mujeres que analizaban tu letra, aunque queríamos que nos la analizasen, no nos daba tiempo si esperábamos tantísimo tiempo, así que al final nada de nada.

Nuestra segunda visita sería el Rijksmuseum, donde está Ronda Nocturna de Rembrandt a parte de un montón de cosas más, pero esa es la estrella del museo. Como había una cola increíble para entrar decidimos aprovechar para cenar, en la cola, si, así que nos compramos un perrito caliente en un puesto al lado del museo y mientras la cola avanzaba, íbamos cenando y la verdad es que para ser lo que era estaba muy rico.

Me hizo mucha gracia que aquí ya sea Navidad, vamos que las luces están por todas partes y todo. Incluso a la entrada del museo había varias máquinas de nieve artificial, me encantó el detalle, era muy divertido y amenizó la espera. Aunque la espera mereció mucho la pena...

Lo primero que había al entrar al al museo era un Dj y gente tomando mojitos. Me gustó muchísimo el ambiente, es que era disfrutar el arte de otra forma y que además no había tantísima gente como puede pasarte en un día de museo ordinario, los tickets eran limitados y la gente se repartía en varios museos.
Me pareció impresionante Ronda Nocturna de Rembrandt, sabía que iba a ser un cuadro grande, pero no tanto, y es que ese dominio de la luz y de la sensación de profundidad me encantaron. Y eso que a mí la pintura del barroco no me hace especial ilusión, claro que también depende de pintores y obras en concreto, simplemente no me apasiona tanto como otros períodos para la pintura y el arte.

Acto seguido nos fuimos a la casa de Ana Frank, que Elier y Bárbara no habían estado y querían ir, por supuesto, a mí no me importó volver a entrar porque me hizo mucha ilusión la vez que fui a Amsterdam con Marko, Johanna y Karri. Para Elier y Bárbara fue la mejor visita de la noche, les encantó, Elier no se había leído el libro y dice que cuando llegue a Bilbao va a ser lo primero que va a comprar y leerse, si es que ese libro es uno de esos testimonios que llegan. Hay gente a la que no le gusta por el hecho de que como Ana hubo muchas más niñas y sólo se conoce a una, pero es que no es sólo la figura de Ana Frank, ella es una representación de todas las personas en su situación y gracias a su diario podemos acercarnos mínimamente a ver lo que fue aquello desde un punto de vista completamente inocente y objetivo.
A la salida del museo, en el restaurante, había un grupo de estilo Cabaret tocando, la verdad es que animaba un montón, nos quedamos a dos canciones porque tampoco era plan de estar ahí toda la noche con la de cosas que había por ver.

La siguiente parada fue el museo de historia, al que íbamos principalmente a la fiesta de los sesenta, pero nos costó Dios y ayuda de un vigilante encontrarlo, ya que no estaba en el área de la colección permanente y es que eso fue un delirio, estábamos ya saturados un poco de arte e historia y nos apetecía desconectar un poquito. Pero bueno, nos echamos unas risas entre delirio y delirio de Elier.
Por fin cruzamos el patio donde había una exposición de fotografías de los sesenta muy bonitas a mi parecer y vimos un pasillo con cuadros y... cojines gigantes para tumbarse, así que nos tumbamos un rato en uno de los montones.
Fue totalmente relajante y sorprendentemente cómodo, qué bien me lo pasé ahí tirada a la bartola...
Pero como buenos chicos, nos levantamos al de poco tiempo y fuimos a la fiesta de los sesenta que era lo que tocaba, pasar allí unos minutos para ver el ambiente.

Y debo decir que el ambiente era genial, llegamos cuando sonaban The Mamas & The Papas, que ya era hora, y además de ambiente discotequero había talleres de fotografía y peluquería, pero llegamos un poco tarde para eso, qué lástima, me hubieran encantado unas fotos en la hippie bed.

Era hora de marcharse de ahí, que nos esperaba la última parada y seguramente la que más iba a entretenernos en cuanto a cosas que hacer, el museo de la ciencia.

Fue un paseo agradable desde la estación por todo el puerto, además por la noche tiene cierto encanto. Cuando íbamos llegando veíamos unas luces láser verdes con la palabra Museumnacht y figuras de gente bailando, que luego vimos que eran personas que se ponían en una pantalla por turnos a bailar, me encantó el detalle.
También había una fiesta en un navío antiguo, parecía haber ambientazo aunque no subimos, queríamos ver ya el museo de la ciencia que nos quedaban apenas dos horas para estar ahí jugando con todos los chachibaches que había por el museo.

Lo primero fueron estos aros de pompas, había uno muy grande para que te metieses dentro de una pompa gigante, era genial.

Pero me gustó más lo de la ventanita de jabón esta para hacer pompas gigantescas.


No podían faltar las bolas estas de feria, jamás entendí su sentido, pero para hacer el monico está bien.

Luces de colores para crear mezclas y efectos...

Para hacer fuerza, yo no fui capaz...

Lo que puede dar de sí un espejo...

Un test para saber si tus rasgos eran únicos...

Incluso cabinas para adolescentes en edad de aprender cosas nuevas...
El ticket de la Museumnacht incluía también descuentos en salas de fiestas, pero a las 2.00am estábamos ya muertos no, lo siguiente. Así que decidimos caminar tranquilitos a la estación y coger el primer tren que saliera para Utrecht y fue llegar y besar el santo, eso que nos llevamos. La verdad es que el viaje de vuelta fue lo peor, porque íbamos todos como sardinas en lata e incluso hubo algún desfasado de vomitona, pero bueno, anécdotas que quedan al final.
Fue una noche a lo grande, buen plan y mejor compañía, ¿Se puede pedir más? Así que ya estamos planeando una excursión a Amsterdam la semana que viene para aprovechar el bono cuanto antes y para que Bárbara vea Amsterdam a plena luz del día.

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sábado 7 de noviembre de 2009

I'm still alive

Pues si, estoy viva en contra de lo que muchos pudisteis llegar a creer. Y creedme, hay una buena explicación para ello y no muy grata, la verdad. Me dije a mí misma que actualizaría con la excursión a Rotterdam que teníamos planeada mi compañera de piso y yo con Saskia, una chica alemana y Fran, un chico de la facultad de Bárbara.
Y si, fuimos a Rotterdam, nos lo pasamos en grande la verdad. Lo primero que hicimos fue entrar en el Museo Boijmans, es bastante desconocido, pero hay algunas joyitas que merece la pena ver como La torre de Babel, algunos Van Gogh, El bosco, Degaas, etc...

También fuimos a dar un paseo por el puerto antiguo de Rotterdam, vimos el puente Erasmus, la estatua del Zadkine, sueño de mi infancia por culpa de un juego de mesa, visitamos una de las casas cubo, la iglesia de San Lorenzo... Vamos que fue un tour organizado e intensivo por los sitios más destacados de la ciudad.
Al final de la excursión habíamos quedado en llamar a unos chicos que estaban de Erasmus en Rotterdam, de la facultad de Bárbara también y a eso de las 5.00pm quedamos en el ayuntamiento para ir a tomar algo y conocernos a ver qué tal y si había buen rollo pues quedar algún día más para hacer intercambio de ciudad, hay que aprovechar.
Llegamos a casa agotadas al final, yo ni siquiera pasé las fotos al ordenador. Dejamos todo en el salón y ahora la explicación, a la mañana siguiente ya no había nada, habían entrado a robar a nuestra casa mientras dormíamos. No quiero explicar mucho más del tema, simplemente saber que ya tengo más o menos todo lo que perdí menos lo insalvable, claro.
Pasamos una época un poco mala pero bueno, un día decidimos que había que salir a disfrutar y como los chicos de Rotterdam nos cayeron estupendamente, les invitamos a pasar una noche en Utrecht, tal como habíamos prometido. Y la verdad es que fue una gran noche, cenamos tortilla de patata, spanish style, salimos un rato por el Stairway to heaven, después nos fuimos a acabar la noche al Poema, que es el bar al que los Erasmus vamos los martes, pero en sábado. Para mí fue un poco horrible por la música, pero bueno, no estuvo mal, de hecho, estoy esperando a que vuelvan o a que vayamos nosotras a Rotterdam de fiesta.

Una de las fiestas que más prometían fue la fiesta hippie, Bárbara y yo fuimos a comprar papel pinocho para hacernos unas coronas con flores y demás. Fue duro pero quedaron muy bonitas, nunca pensé que tendría que trabajar tanto para ser hippie. El caso es que en sí la fiesta no dio para mucho, al principio bien, porque va apareciendo la gente con sus disfraces y demás, pero la música no era hippie y eso a mí me corta el rollo. Pero bueno, no guardo mal recuerdo de la fiesta sobre todo por un chico de madrid de fue vestida, si, vestida de hippie, grandioso momento.

La semana siguiente era la previa a los exámenes, ergo tocaba ponerse a estudiar y a hacer trabajos, costó mucho centrarse con todo el lío de la policía y los seguros... pero al final lo logramos y entre paseos tranquilos por Utrecht en otoño, que está precioso y tazas de te de frutas del bosque.

En Halloween, hicimos una excepción. Nos hacía bastante ilusión celebrar un Halloween en condiciones, que aquí hay algo de tradición de este tipo, no como en España, que en lugar de mantener nuestras propias tradiciones, cuan olvidado está la noche de Don Juan y su "¿No es verdad ángel de amor que en esta apartada orilla más clara la luna brilla y se respira mejor?". Pero ya que aquí la hay, pues vamos a mezclarnos con las tradiciones Dutch.
Yo quería ir de Mia Wallace, pero como no encontré peluca fui de Reservoir Dogs, que es lo mismo, pero con corbata y con mi pelo en plan Femme Fatale, es decir, lo que yo interpreté como el miembro femenino de esa genial banda. Y el segundo día fui de glam-punk-ochentera-extraña. Vamos que menudas pintas, pero qué genial, me encantan los disfraces.
El primer día me lo pasé bastante regular, no hubo mucha gente en la fiesta y el ambiente era raro, pero el segundo día fue divertidísimo, la gente se trabajó mucho más sus disfraces, aunque siempre hay sosos que no se disfrazan.

El lunes fue el día maratoniano de exámenes, lo cual fue tedioso y paso de contar, todo el mundo sabe cómo es un examen; Papel, bolígrafo, preguntas, dolor de muñecas y cuando al profesor le da la gana corrige y pone las notas, cosa que aún no ha hecho, así que...
Pero ese mismo día nos fuimos Bárbara y yo por la noche al Stairway to heaven y casualidades de la vida, había un grupo de Utrecht tocando en directo, la verdad es que sonaban de maravilla, rockerillo y fresco, fue una grata sorpresa y más con una Rosé en la mesa.

Este martes ya empezaban más que oficialmente las vacaciones post exámenes y un par de días antes nos enteramos que este sábado, es decir, ya hoy, era ya noche de los museos en Amsterdam, por 17.50€ puedes ver todos los museos de Amsterdam con espectáculos y talleres por la noche. Además el transporte es gratuito hasta las 6 de la mañana, maravillosa hora para volver a Utrecht después de aprovechar ese mismo bono para entrar en alguna sala de fiestas de allí. Por supuesto, nosotras compramos las entradas, estamos esperando a que se una más gente, que de verdad, qué poco espíritu.
Por la noche habíamos quedado en cenar con Bea, una chica de Madrid que vive en la calle de atrás y una amiga suya que estaba de visita. Así que nada, hicimos berenjenas rellenas, que les encantaron y ellas se fueron a ver el fútbol al centro y Bárbara y yo nos quedamos a prepararnos tranquilas, porque esa noche tocaba salir a lo grande.
Quedamos con ellas en el centro para ir al Stairway to heaven a tomar algo y después ir al Poema, pero al final ellas dos se echaron atrás y volvieron a casa, pero Bárbara y yo cumplimos como unas campeonas.

Y menos mal que lo hicimos, porque conocimos a dos Holandeses muy majos, se llaman Chris y Rober, que casualidades de la vida Rober estuvo de Erasmus en la facultad de Deusto de San Sebastián. Estuvimos hablando y bailando mucho con ellos. Aunque a mí me pasó una de las cosas más... bonitas y curiosas en una discoteca, que no pienso contar dado que esto, irremediablemente, lo lee mi madre. Y por supuesto, no pensar mal.
Cuando cerraron la discoteca nos fuimos a desayunar o lo que sea a un bar 24h. La verdad es que nos amenizaron el camino a gritos y cantos. Además descubrí que a Chris le gusta tanto como a mí Jim Morrison, de hecho, me recitó un poema entero... de las Nuevas Criaturas, fue genial, la verdad, estoy deseando volver a quedar con ellos.

El miércoles me tocó conciertazo, porque si, lo fue. El grupo en cuestión se llama "The Horrors" es un grupo tipo Indie, Post Punk, Horror Punk... muy bueno y los teloneros se llamaban S.C.U.M, no los conocía pero sonaban genial también.

Tocaron absolutamente todas las canciones que tenía fijación de que las tocasen, así que lo disfruté al máximo, además estaba al borde del escenario, si, de hecho me llevé algún golpe de cable del loco del cantante, pero no me molestó, al contrario, son anécdotas que te hacen vivir más el concierto, al menos, eso creo.
Además, cuando el grupo tiene el momento bises, el guitarra le dio la púa al técnico (en la foto se le ve agachado al fondo) e inmediatamente vino y me la dio, me quedé alucinada, porque es que no la tiró, se agachó a dármela, que yo pensaba que iba a mover algún cable, pero no.
Total, que llegué a casa en mi nube, fue una auténtica pasada.

Para que se vea que las vacaciones no son sólo para la fiesta y el descontrol, el jueves hicimos una excursión a La Haya o Den Haag, que se dice aquí.

Era un día lluvioso, pero daba igual, la ciudad era muy bonita y agradable para pasear. Lo primero que hicimos fue ir al Museo Maurithuis, donde están La joven de la perla y Lección de anatomía, entre otros, me quedé impresionada con la joven de la perla, pensé que me iba a llevar decepción como me pasó con la Mona Lisa, que es un cuadro que personalmente, no me dice nada.

Al salir del museo nos fuimos a ver por fuera en Binnenhoff, que es la zona del parlamento, que es muy, muy bonito y tranquilo, me encantó.

Después de eso, tuvimos que sentarnos en un McDonnalds a tomar algo porque se puso a llover un montón, pero en cuanto escampó un poco, nos fuimos rumbo a la playa no sin antes pasar por la Grote Kerk, el Peace Palace y una iglesia que no sabía cuál era, pero era muy bonita.

La playa fue lo mejor, nunca pensé que lo diría, pero extrañaba el mar y no pude evitar meterme en el agua a pesar de que había unos 8º o menos. Yo le decía a Bárbara que no me iba a reír de su reacción, porque era la primera vez que ella veía el mar y la playa, se quedó muy impresionada, de hecho según puso un pie en la arena, se tiró vestida y todo, no podía creerlo, pero yo cuando puse un pie en la arena... me entro la morriña y me fui lanzada al agua porque encima no había una sola alga.
Eso si, acabé cual croqueta...

Y como tenemos el espíritu que hay que tener... descansamos un poco al llegar a casa y por la noche... no podíamos faltar a nuestra cita de los jueves en el Tivoli Oudergracht y su Pop O Matic.
Bien es cierto que la mayoría no salió porque estaban aún de exámenes y trabajos, pero si que salimos los suficientes como para pasar un rato genial. Como Hans, un chico Holandés que estudia Geografía.

Alice, Matt, Baptiste, Llorens... Vamos que no hace falta más para pasarlo en grande!

Si que es verdad que tengo una relación amor-odio con el bar, porque a veces ponen tres canciones de electro chungo seguidas y eso no me mola nada... hacer el Jonan de Baraka un poco está bien, pero mucho tiempo me cansa.

Eso si, esta vez me pusieron Mr. Brightside, One way or another, A-punk, Take on me, etc... vamos un paraíso.

Eso si, llegué con un dolor de pies... pero de los que hacen época, pero mereció mucho la pena.
Hoy ha tocado relax, mucho relax y una cena alemana, nos ha invitado una chica que se llama Saskia, que vino con nosotros a Rotterdam, tenía a una amiga de visita y quería presentarnos, así que ha organizado esta velada y nos ha cocinado un plato típico alemán, era carne con una salsa que no he sabido adivinar de que era, pero estaba muy buena y algo extraño hecho con patata que me ha encantado, le voy a pedir la receta y todo. Me lo he pasado genial y el martes vamos a hacer una cena española en nuestro piso, se aceptan sugerencias de platos a cocinar.
Y bueno, debo decir que vuelvo a la blogosfera, que ya me he reubicado por completo y me siento en plenas facultades para volver a ser constante en este mundillo, que lo echaba de menos, ahora toca ponerse un poco al día leyendo... Un placer volver, os contaré el domingo qué tal la noche de los museos en Amsterdam.
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martes 29 de septiembre de 2009

Amsterdam

Como adelantaba en mi anterior entrada el sábado hice mi primera excursión a Amsterdam y es que en la noche de las tortitas estuvimos comentando que todo el mundo se iba al Oktoberfest si no era con ESN (Organización Erasmus), se iba por su cuenta. Pero por suerte alguien me salvó el fin de semana gracias a Facebook. Ese alguien era Marko, un chico Finlandés que me dijo que iba a ir con unos amigos a Amsterdam a pasar el día y que si quería podía ir.
El caso es que fui de cabeza, mi compañera de piso no quería acompañarnos porque tenía trabajo que adelantar, pero me dijo que no le importaba que fuera yo, que no me lo perdiera, que así estaba más tranquila haciendo cosas. Le tomé la palabra.

Había quedado con Marko a las 12.00 en la puerta del club Poema (Antro donde los Erasmus se reunen, si, antro) y como salí con tiempo de casa fui la primera en llegar y es que de hecho él llegó tarde, si es que como me dijo él después "Soy muy español en ese aspecto". Antes que él estaban ahí Johanna y Karri, una pareja que estudia con Marko (Si, Karri es nombre de chico), pero claro, yo no los conocía y me los presentó Marko cuando ya llegó.

Hechas las presentaciones y aparcadas las bicicletas nos fuimos derechos a la estación central de Utrecht, gracias a Dios estaban ellos conmigo, porque no tenía ni idea de para dónde había que ir, los carteles, que son un lío importante. Pero bueno, llegamos al tren y emprendimos rumbo a Amsterdam.

Según salimos de la estación empecé a recordar detalles de cuando estuve allí hace ya muchos años y no sé, me sentía muy a gusto, además que es todo precioso, incluso la misma estación.

Además el tiempo acompañaba para largos paseos en buena compañía...

Lo primero que hicimos fue buscar la calle principal y por qué no decirlo, la del turisteo comercial, pero nos llevaría directos a la plaza grande. No sin parar a tomar un tentempié en Hema (Idolatrada multishop) porque habíamos quedado bastante tarde y no queríamos entretenernos mucho. Así que después de un perrito caliente y poco más fuimos a ver la plaza, que estaba abarrotada por personas y personajes tan peculiares como Darth Vader, la muerte o Neptuno.

Por supuesto el Madame Tussaud de Amsterdam...

Y bueno, Darth Vader no era el único que venía de una galaxia muy lejana, estas tres chicas venían de Raxacoricalfalapatorius mínimo.

Seguimos con nuestro paseo de ensueño, al menos lo fue para mí...

Los canales son una maravilla, no sabes ni a donde mirar.

Cada una de las calles tiene vida propia y un encanto único...

Rincones en los que perderse...

Y bueno, ese día no íbamos a visitar apenas ningún museo, a parte, yo prefiero esperar a Bárbara, que a ella también le encanta el arte y de paso no les hacía entrar otra vez a ellos, que si estuvieron antes. Eso si, la casa de Ana Frank era una visita obligada para todos (Foto de abajo).

Fue emocionante imaginar que ella se escondió allí y a la par muy triste, no sé, era algo que se respiraba en el ambiente. Además había cintas con testimonios de gente que si convivió con ella, entre esos testimonios el del padre, que si sobrevivió y publicó el diario.

Estuvimos ahí bastante tiempo aprendiendo un poco sobre la vida de esta niña y después seguimos con nuestro paseo por los rincones de Amsterdam...





Teníamos incluso pensado tomar algo en el Hard Rock Café, pero vistos los precios decidimos marcharnos, porque son abusivos y con entrar y verlo teníamos suficiente.


De lo que si que no nos privamos fue de una buena cena y Marko se empeñó en encontrar un restaurante Indonesio en el que estuvo hace años y al final al llegar nos convenció a los tres de que cenasemos allí y bueno, no estuvo mal la experiencia, nueva para mí y para Karri y Johanna... Lo único malo es que el arroz era lo único que no esperaba picante y resultó ser lo único que lo era, se tradujo en un susto tremendo y en una escena bastante cómica con Marko dándome coco frito para calmar la sensación de tener el infierno en la boca... Pero repetiría.

Tras la cena empezaba a oscurecer y ya sólo nos quedaba ir a tomar un café para terminar la jornada en Amsterdam. Un café buenísimo y un sitio muy agradable con música de Billie Holiday y sofás cómodos.
A la vuelta de Utrecht decidí llevarles al Stairway to heaven para acabar la noche con algo de marcha, que era Sábado y siempre te lo pide el cuerpo.

¡Y vaya si les encantó el sitio! Creo que van a hacer como yo, se abonarán a ir cada vez que les apetezca tomar un café o lo que sea...
Y si os preguntáis como todo el mundo si el chico moreno (Karri) es teñido, si, lo es...


Y esto fue más o menos la excursión a Amsterdam, gran lugar y mejor compañía... Y este fin de semana toca Rotterdam.

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lunes 28 de septiembre de 2009

Dos princesas

Siento no poder cumplir mis promesas de actualizar de forma estricta, pero es lo que tiene la vida Erasmus, que no paras ni un segundo, cuando no tienes que estudiar, tienes que atender tu agenda social, digamos. Y es que siempre hay algo que hacer por aquí, pero bueno, aprovecho que tengo un hueco para contaros lo que hice la semana pasada, en dos partes, porque si no esta entrada sería infinitamente larga por un motivo, una improvisada visita a Amsterdam y una semana intensa, que es lo primero que voy a contar.
El lunes fue un día genial, salimos a hacer nuestros quehaceres por la mañana, aunque hasta las 5 no tengamos clase solemos levantarnos sobre las 10.00am para aprovechar un poco el día y vaya que si lo hacemos. Después de hacer los recados del supermercado y comer, nos fuimos al centro con la bici para pasar por la Oficina de Relaciones Internacionales para enviar un fax a nuestras universidades y a comprar unos pases para la noche de canoas, que desgraciadamente, se habían agotado.

Nos sobraba tiempo antes de ir a clase, casi una hora y con lo bueno que hacía decidimos tirarnos en una campa a disfrutar del aire tan puro que se respira por aquí, nada que ver con el de otras ciudades.

Daban ganas de meternos en esa fuente simplemente por diversión, porque la temperatura no era nada agobiante, al contrario, era perfecta para estar con un simple jersey. Que no lo digo sólo yo, que soy del norte y aguanto mejor las temperaturas frías, mi compañera es del centro y bastante friolera y también estuvo muy a gusto.

La hora de ir a la Universidad se acercaba, así que nos levantamos y caminamos hacia clase no sin antes encontrarme con esta preciosidad.

No puedo resistir a tocar cualquier gato que veo por la calle, son mi perdición. No quería ir a clase pero bueno, hubo que dejar al gato tranquilito al sol y entrar a Academic Reading de una vez.

Tras la clase, siempre amena e interesante, cogimos nuestras bicis y de vuelta a casa. O quizás no. Cuando estábamos ya saliendo del centro nos llamó Guillem, que había un bar con música en directo en el canal al que iba a ir bastante gente y claro, esa oferta es tentadora y además los martes tenemos clase a las 03.00pm así que podíamos permitirnos pasar una velada de ese tipo. Además, para ir todos juntos los chicos de Cambridgelaan nos invitaron a cenar en su residencia.

Cuando llegamos nos dijeron que iban a hacer carne de cerdo con salsa de limón y un poco de arroz. Así que Guillem, Angelo y Srdjan se pusieron manos a la obra, con ayuda de la Nintendo DS... si, recetas de una videoconsola, no pude evitar reírme mucho al verlos pendientes de las instrucciones.

Jaume también estaba, aunque algo a su bola como muestra esta foto, tres cocinando, nosotras fotografiando el momento y Jaume... ahí.
Debo reconocer que la cena estaba muy buena, en especial la salsa de limón, que les quedó de fábula. Fue un detalle por su parte que abandonaran por una noche su dieta de congelados y fritangas (broma).
Y bueno, tras la cena hubo tertulia en la calle y demás, ya sabéis, eso de la sobremesa es internacional, así que ahí estuvimos charlando antes de irnos al bar aquel.

Una vez allí vimos que había buen ambiente y buena música en directo, la gente bebía, charlaba y los más animados bailaban. Por supuesto conocimos gente nueva, como por ejemplo Arantxa de Madrid que es la chica de la izquierda de la foto de arriba.

Fabian, un chico Alemán muy tranquilo y majo.

Karley de Wisconsin, Anna de Polonia y Carmen, también de Madrid.

No queríamos tampoco retirarnos excesivamente tarde, así que a eso de la 02.00am todos nos fuimos a casa a descansar, no sin antes sacarnos un par de fotos en el borde del canal.
Al día siguiente después de nuestras clases y de un intento fallido de comprar un ticket para una excursión al Oktoberfest, habíamos quedado con Guillem, Fabian y Matt para ir al Ikea, que yo no fui porque no había comido en todo el día por ir a comprar el ticket que había que estar a la 01.00pm y había tenido clase, entonces me quedé allí tomando un yogurt y preparando un par de tortillas de patata para nuestros invitados, en especial para Fabian y Matt.

Y después de cenar, sesión de belleza... ¿Bárbara y yo? ¡No! Guillem y Matt, Fabian no se dejó.

El miércoles fue simplemente un día de relax y de clase a las 09.00am, así que lo que simplemente nos dedicamos a ver capítulos de Little Britain y esas cosas. Podía haber actualizado, lo sé, pero me dio tantísima pereza que no pude.
Y el Jueves ya si que hubo algo más de actividad que no fuera adherirnos en la silla o el sofá. Fuimos a clase con la cámara de fotos porque los jueves nos toca ir a un lugar llamado "Archer der Dom" hay un claustro... precioso, pero no voy a poner más fotos de sitios de Utrecht, que para eso está mi Flickr.

Lo que si quiero es enseñaros cómo es una clase de aquí, como veis muy normal, pero tiene algo... eso o que estoy perdidamente enamorada de este país.

Aquí tenemos a Bárbara...
Y a mí soñando con quedarme para siempre en Utrecht!
Y cada Jueves por la noche se traduce en fiesta en Tívoli, día del Pop-O-Matic. Y claro, vestida de fiesta y en la bicicleta, una estampa bastante cómica, ahí queda.

Una vez llegamos, teníamos claro que íbamos a volver a pasárnoslo genial. Y si, eso que tengo en la mano es una Coca-Cola, porque no hace falta beber para que se te quede la cara de diversión de Bárbara.

Volvimos a encontrarnos con la gente que habíamos conocido y es que los Erasmus tenemos tendencia a la endogamia, gracias a Dios, en nuestro caso, poco marcada (no sólo nos juntamos con gente del país o de países que compartan nuestra lengua) y nos reunimos siempre en los mismos sitios y en las mismas fechas.

Me encontré con Carmen, Anna, Arantxa, Fabian...

Angelo, Karley, Srdjan...

Jaume y Guillem "bailando" The eye of tiger.

Guillem patentó el Guilledance, por supuesto.

Aunque no fue el único, porque Gonzalo patentó el Gonzalodance o la danza de las manitas.

Y dejó claro que la fotogenia es en él. (En su defensa debo decir que se parece a Unax Ugalde).

También vimos a Matt, que es nuestro nuevo héroe, Bárbara y yo lo queremos de hermano, pero no pudimos hacernos una foto más o menos decente con él esa noche y nos quedó esto. Es que iba hiperactivo esa noche.

Este baile de Guillem y Angelo tampoco tuvo desperdicio...

Y esta pose Tarantiniana tampoco... Que por cierto, tengo que ver de una vez Inglorious Basterds...
Y de ahí no nos fuimos hasta que nos echaron, como veis, Bárbara y yo cerrando bares...
Esto tiene consecuencias, claro. El viernes ni salir ni nada de lo agotadas que estábamos, así que hicimos noche de las tortitas en casa, Guillem se animó a venir.

La primera era la crêpe salada como plato principal y la hicimos de pollo, bacon y queso de cabra, menos Guillem que se echó del fundido normal porque bobo de él no le gusta el queso de cabra...

Y el postre era una crêpe de sirope de chocolate y helado de Straciatella que estaba de vício...

Así que al final pasamos una noche buena, bonita y casera con la cena y vídeos varios... Y si, una proposición de excursión a Amsterdam al día siguiente que contaré en el siguiente capítulo de mi vida Erasmus... Esto cada día se parece más a una serie...
Si es que vivimos como princesas aquí, no nos podemos quejar...

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domingo 20 de septiembre de 2009

Todo marcha sobre ruedas

Prometí que no iba a actualizar el Blog hasta que consiguiera una bici, así que como veis, esto significa que por fin tengo medio de transporte en esta maravillosa ciudad. Pero hasta que llegó la bicicleta, me han pasado muchísimas cosas y todas, todas buenas.
Para empezar por fin llegó Bárbara, mi compañera, tenía muchísimas ganas de conocerla por fin después de tantísimo tiempo hablando por messenger y contando los días para que llegara el momento de que estuviéramos aquí de una vez. Fue el sábado 12 a eso de las 8.00pm y claro, la reconocí al instante, ahí estaba yo con mi café de Starbucks mientras ella llegaba con sus maletas, así que me apresuré a ayudarla e inmediatamente a coger el tranvía para llegar al piso. Una vez allí deshizo las maletas y cenamos mis típicos macarrones con salsa de queso y nata y nos quedamos hasta las 4.00 am hablando en el sofá, y eso que estábamos cansadas.

Al día siguiente no pensábamos salir ni nada porque ella se puso pachucha con la amiga del mes, pero al final se puso mejor y se animó a su primera visita al centro de la ciudad. Así que fuimos al tranvía y derechas a la estación central. Y de ahí al stairway to heaven, que había estado la noche anterior con unos holandeses con los que quedé (no cuento mucho porque se me olvidó la cámara, pero fue una velada espectacular de guitar hero) y tenía que repetir experiencia.

No sin antes ver un poco el centro... El Dom, de fondo... una estatua de lo que parece ser un torero...
Y rincones simples pero encantadores...

Y ya estábamos en el Stairway to heaven, uno de los mejores bares que he visto en mi vida, si no el mejor... compite con el Yesterday de Berlín. Es muy polivalente ya que tiene restaurante, por el día es una cafetería con terraza y por la noche bar de copas con pista de baile incluida y siempre, siempre, buena música.

Por no hablar de lo maravillosamente decorado que está, con esos discos, guitarras y prendas emblemáticas que le dan un ambientazo al lugar...

Así que ahí nos sentamos Bárbara y yo (en imagen, nuestra primera foto juntas) a disfrutar de una tarde noche llena de risas y buena música, como nos gusta a nosotras...

Y bueno, también cerveza de cereza, que estaba riquísima porque no tenía el sabor fuerte de la cerveza, sólo dejaba un regustón, pero vamos que a mí no me gusta la cerveza y esta me la bebí sin sentirla casi.
Después de la cervecita llamamos a Guillem (más conocido últimamente como ensaimada, por ser de Mallorca), que habíamos quedado en que iba a venir un poquillo más tarde y cenamos unas pizzas que... sin palabras, ejem qué bien pide Guillem, ejem. Y volvimos al Stairway's a por otra cerveza que compartimos Bárbara y yo.

Vamos que estábamos en el cielo por lo menos... pero en ese cielo. Luego fuimos al piso, vimos un poquillo de Little Britain, hablamos otro poco y a dormir, que al día siguiente había clase, a las 5.00pm, pero la había. Bueno las clases ya dije que eran maravillosas pero es que no es sólo eso, es que uno de los profesores, Ton Hoenselaars es fantástico y tiene frases como "England... invaded by the frogs", "Christopher Columbus and his brother... because he had a brother" o "He's not Thomas Less, he's Thomas More", le adoro, es mi nuevo héroe, así que podéis imaginar lo que disfruto de las lecciones, porque es que además aprendemos un montón.

Otra tarde noche quedamos con mi grupo del Introduction day para comer tortitas en un bar que estaba al ras del canal, precioso y además vaya tortitas... Me lo pasé genial hablando con cantidad de gente de otras partes, en especial con la chica alemana, Saskia, el canadiense, Gordon y con el chico finlandés, Marko.

Bueno, todo no iba a ser festejos y clases geniales, hay que cuidar un poco el piso y adaptarnos mejor, así que el día en el que llegó Adrián, el chico gallego (pobre, ya está cuajando el mote de empanada...), hicimos nuestra primera incursión en el Ikea para comprar cosas que buena falta nos hacían como unos espejos, un cesto de la ropa sucia, cajas para la ropa interior y bueno, el mueble de los jabones...

Y el jueves fue la primera fiesta Erasmus en el Tívoli a la que Bárbara y yo fuimos, era a las 11 así que puntuales, puntuales ahí nos plantamos, eso si, no había casi nadie a esa hora, aunque quien estaba ya estaba bastante pasadito de vueltas.

Lo digo en especial por una chica que al poco tiempo de ponernos a bailar Bárbara y yo, vino, me agarró de la mano y me llevó hasta su grupo de amigos y me pone delante de un tío al que no conocía de nada y no se me ocurrió otra cosa que decir "Hello" con la mano y largarme de ahí.

Poco a poco fueron llegando los demás Erasmus y bueno, le presenté a Bárbara a unos cuantos como Alejandra (en la foto de arriba), Elier, Ane, Alberto, etc... Aunque debo decir que no estaban ese día especialmente receptivos.

Por suerte conocimos a Sergio, un chico de Madrid que empezábamos a creer que era de mentira o algo, porque siempre nos decía para quedar y al final nada de nada, pero en la fiesta ya si que le vimos. La foto de arriba simplemente es una buena muestra a modo de metáfora de cómo me sentía yo aquel día, todo el mundo es altísimo y me sentía como si fuera el furby de esa gente, aunque debo decir que Sergio (cuya cara es la de abajo, por cierto) tampoco era tan alto como esa gente, era la media mas bien.

A indecentes horas ya llegó ensaimada con sus amigos, como "Serbio" que en realidad ni es Serbio ni nada, se llama Sergy y es de a saber dónde (extranjero) que es que no me enteré muy bien, yo estaba a lo mío bailando los Rolling, The Monkees, The Beatles...

Si es que lo pasé de fábula aquella noche, aunque nos retirásemos pronto porque al día siguiente teníamos que ir a hacer el registro en la ciudad a las 9.00 am en lo que supongo que es el ayuntamiento, pero tampoco estuve muy segura.

Y ayer por fin pusimos fecha tope para encontrar bicicleta y nos fuimos con Adrián a la zona de Lunetten o algo así para encontrar una tienda en la que vendían bicicletas baratas, pero después de la odisea para llegar, aunque si es verdad que una señora muy amable nos llevó hasta ella prácticamente, no tenían ninguna disponible en ese momento, así que nos fuimos al centro a una tienda de la que nos habló Guillem llamada Wheels y ahí Bárbara y yo por fin conseguimos nuestra bici, Adrián no, porque no había ninguna grande en buen estado y a buen precio, así que espero que encuentre una prontito, porque buena falta le hace al muchacho.

Tardamos 4 horas en conseguir bicicleta, pero lo logramos, como era tarde nos quedamos a comer por el centro y luego hicimos el camino en bicicleta hasta nuestro piso, un viaje de tranvía que nos ahorramos y los que nos ahorraremos...

Por cierto, al llegar aproveché para colocar fotos en las paredes de mi cuarto, una forma de llevar a mi gente hasta Utrecht...
Y esto ha sido mi vida todo este tiempo, no quiero volver, cada día estoy más segura de ello.

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